No al ACTA
No al ACTA

El llamado “ACTA” o “Anti-Counterfeiting Trade Ageement” fue rechazado en su aplicación a Europa por un margen considerable, lo que da una luz de esperanza a los que no están dispuestos a tolerar que la libertad de pensamiento termine enclaustrada en el querer de algunos de posición acomodada y con libertad condicionada a intereses creados.

El tratado ACTA fue rechazado por 478 eurodiputados recientemente, mientras que consiguió un apoyo de apenas 39 eurodiputados. El nivel de abstenciones fue importante, 165 eurodiputados, aunque en ningún caso podría haber cambiado el resultado. Las causales de su desaprobación son claras “el planteamiento del ACTA no deja las bases sobre la protección intelectual y los derechos de autor bien planteadas, abriendo con ello una brecha importante sobre los derechos de los ciudadanos europeos”.

Uno de los problemas más importantes que puede presentarse en una ley son las lagunas que dan lugar a interpretaciones o espacios oscuros que permiten la aplicación de otros preceptos que no obedecen realmente al espíritu con que fue creada la norma en sí, aunque tampoco prohíben su aplicación. En este sentido, ACTA, es un ejemplo claro de aquellas normas que permiten interpretar más de lo que cualquiera quisiera, donde en la mayoría de los casos se terminaría por coartar la libertad personal en la red en vez de amparar los derechos de autor.

Como en todas las cosas, la aprobación o rechazo de una moción como esta depende directamente del costo-beneficio que se esté dispuesto a aceptar, cuestión que en Europa no se dejó pasar y donde se privilegió por sobre todo a la certidumbre de saber que un internauta tiene derechos, tantos como los propios autores y creadores de material protegido.

El problema que ha generado la piratería es serio, a la vez que imparable por las innumerables posibilidades que tienen los usuarios en la red para compartir contenido con el resto del mundo. No obstante lo anterior, ha planteado dudas importantes, en las que pocos han reparado, como el costo que tiene cada una de las cosas que se piratean en Internet, entiéndase por estas libros, programas, aplicaciones, juegos, etc. ¿Qué es mejor, bajar el precio de las cosas o coartar la libertad personal en la red para impedir la piratería?

Puntaje: