Ayer jueves 18 de noviembre se registraron violentas protestas en el norte de Haití, en contra de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas y del gobierno de Haití, lo cual dificulta los esfuerzos por controlar la epidemia de cólera.

Vale recordar que el próximo 28 de noviembre del corriente se estarían realizando las elecciones presidenciales en Haití, para la sucesión de René Preval, por lo que se espera que la situación de protestas continúe. Incluso está en duda el desarrollo de las elecciones, dado que muchos haitianos no asistirían a votar por miedo a contagiarse de cólera.

Una gran cantidad de habitantes salió ayer a las calles pidiendo la retirada de las fuerzas de paz, aduciendo que son sospechosos de traer el cólera a su país, mal que ya ha afectado a más de 20.000 haitianos. Ellos creen que las fuerzas de paz de Nepal, que tienen cólera, contaminaron con sus heces las letrinas cuyo desague es el río Artibonite, y eso provocó el comienzo de la epidemia.

Un estudio confirmó que se trata de una cepa de la enfermedad originaria del sur de Asia, que también ha llegado hasta República Dominicana y Florida esta semana, aunque las autoridades aseguran que tales zonas se encuentran bajo control.

La situación fue y está siendo ciertamente innmanejable, ayer en medio de las protestas muchas personas que sufrían los síntomas del cólera pudieron llegar a las carpas de tratamiento, aunque muchas no lo lograron y fallecieron en las calles.

Julie Schindall, portavoz de Oxfam, declaró al respecto: "Si el país explota en violencia, entonces no seremos capaces de llegar hasta la gente que nos necesita".

Más allá de la presencia de varios organismos internacionales, al parecer la ayuda en Haití para controlar el desarrollo de la epidemia de cólera está siendo insuficiente.

Las Naciones Unidas pidieron ayuda al mundo y llanamente dijeron: "No hay tiempo para reuniones y debate. El momento de actuar es ahora".

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