Nicolás Maduro va por la reelección 2018

Venezuela atraviesa una profunda inestabilidad política producto de meses de protestas, jornadas electorales cuestionadas y las detenciones e inhabilitaciones de los principales políticos opositores.

Nicolás Maduro, actual presidente del país latinoamericano, ha manifestado públicamente que participará en las próximas elecciones presidenciales con miras hacia la reelección y ha informado que su partido político (PSUV) lo respaldará en dicha decisión. A pesar de la grave crisis económica que atraviesa Venezuela, el CNE ha confirmado que los comicios se llevarán a cabo durante el último trimestre del 2018.

Recordemos que desde el mes de abril hasta finales de agosto del año en curso, se llevaron a cabo una serie de protestas en contra del actual gobierno que lograron llamar la atención de toda la comunidad internacional. Como consecuencia de la presión ciudadana, varias organizaciones como la OEA representada por el secretario Luis Almagro, la ONU, la Unión Europea e incluso el Senado de los Estado Unidos alzaron sus voces en rechazo de las constantes violaciones de derechos humanos y garantías constitucionales por parte del Estado venezolano.

El gobierno de Maduro a pesar de no contar con una imagen positiva dentro y fuera de su país, decidió llevar a cabo una elección el día 30 de junio para instaurar lo que denominó Asamblea Nacional Constituyente, un suprapoder que desde su instalación ha pretendido gobernar el país sin el cumplimiento del debido proceso. Fue precisamente esta elección la que le restó credibilidad al ente electoral venezolano (CNE), ya que la empresa encargada del conteo final de votos (Smartmatic) denunció que los resultados de ese 30 de junio habrían sido “inflados” para justificar la victoria.

El CNE y los procesos electorales

Durante la segunda mitad del 2017 se efectuaron dos procesos electorales para definir quiénes serían los nuevos gobernadores y alcaldes para el periodo 2018-2022. Este hecho, en lugar de limpiar la imagen demócrata del sector oficialista ha logrado mancharla más, ya que se llevaron a cabo a pesar de la notoria ventaja de la que gozaba el Partido Socialista Unido de Venezuela, al permitírsele inscribir todos sus candidatos sin restricción. Sucedió el caso contrario para la tolda opositora quien debió disolver su lograda coalición y participar en nombre de sus partidos políticos al menos en 7 estados del país, esto producto de otra decisión tomada por el cuestionado Consejo Nacional Electoral.

Otro reto que tendrá la oposición venezolana, es luchar contra la abstención y el desánimo que impera en la ciudadanía como resultado de un intermitente proceso de diálogo que tiene lugar en República Dominicana. Según el gobierno madurista, la meta es dar solución a la crisis a través de una serie de acuerdos que si se analizan entre líneas solo favorecen al Estado.

Se acerca la fecha para las elecciones presidenciales y la situación política no es nada alentadora, pues los principales adversarios del régimen de Maduro se encuentran inhabilitados políticamente o privados de libertad. Entre los principales afectados se encuentran el gobernador Henrique Capriles, el líder Leopoldo López y la ex diputada María Corina Machado. Surge la pregunta: ¿Entonces quién participará como candidato opositor durante la próxima elección presidencial? Aún no hay respuesta formal por parte de la tolda política denominada Mesa de la Unidad Democrática que le hace frente a Maduro.

Qué le espera a Venezuela luego de las elecciones presidenciales.

Éxodo, endeudamiento y radicalización. Estas son las palabras que resuenan en el futuro cercano de la nación Bolivariana. Ya que sin importar el resultado que se obtenga en las pautadas elecciones, no parece haber solución expedita para los problemas que aquejan a su población.Las perspectivas económicas para Venezuela en 2018 incluyen: Una deuda externa en constante crecimiento, éxodo masivo de ciudadanos en etapa productiva, constante cierre de pequeñas y medianas industrias, aumento descontrolado de la inflación y la radicalización del modelo socialista. Esta parece ser la peligrosa fórmula con la que le tocará lidiar al próximo presidente electo, ya sea Nicolás Maduro o cualquier contrincante opositor que logre sortear el ventajismo político para hacerse con la victoria.

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