Planes de pensiones

Entre las modalidades complementarias de los sistemas de jubilación, se encuentran los planes de pensiones, especies de fórmulas de ahorro que se traducen en renta, o conforman un capital al momento del retiro o en casos de supervivencia, invalidez u orfandad. Este instrumento es de suscripción voluntaria, y reconoce uno o varios beneficiarios.

Clasificación de los planes de pensiones

Hay dos maneras de clasificar los planes de pensión:

1. Según la forma de afiliación

  • Sistema asociado (se da a través de sindicatos o en planes colectivos)
  • Sistema de empleo (facilitado por las empresas para sus trabajadores)
  • Sistema individual (de afiliación personal y directa)

2. Según las obligaciones establecidas

Las aportaciones definidas se canalizan a través del sistema individual. Acogerse a este tipo de planes implica un desembolso, tal como si fuera una póliza de seguros. Existen dos modalidades de aportaciones definidas: las periódicas que se pagan cada mes, cada trimestre, semestre o de manera anual; y las aportaciones extraordinarias, que pueden darse en el momento en que el cliente lo desee.

Las aportaciones mixtas combinan las dos modalidades, haciendo un pago o anualidad, y algunos pagos en partes o con una cuota extraordinaria.

Características generales de los planes de pensiones

  • Están sujetos a los principios de no discriminación: vale decir, todas las personas que así lo deseen y reúnan los requisitos, pueden optar por un plan de pensión. Las excepciones que aplican, obedecen a criterios objetivos relacionados con la edad (se tomará en cuenta la cercanía a la jubilación), y el salario
  • Ofrecen las mismas condiciones a todos los abonados: de conformidad con los sistemas de pensiones de cada país
  • Las prestaciones se calculan con base en el sistema financiero nacional
  • No están sujeto a embargos
  • Tienen el respaldo de un fondo de pensiones

Ventajas de los planes de pensión

  • Son deducibles del impuesto sobre la renta
  • Son de afiliación libre u opcional
  • Los controles los ejercen los propios abonados
  • Los aportes son flexibles
  • Garantizan liquidez en caso de contingencias
  • Capitalizan los ahorros y facilitan la obtención de prestamos

Los planes de pensiones, sin embargo, también tienen desventajas que hay que considerar, al momento de decidir la forma de asegurar los ingresos luego de la jubilación.

Estas son las principales:

  • Falta de liquidez: el cliente no puede contar con el dinero, hasta el momento preciso de jubilarse
  • Establecen comisiones sumamente elevadas, en comparación con otras formas de ahorro como los certificados de depósitos
  • Ofrecen un rendimiento inferior al de otros productos financieros de ahorro

Puntos de interés

  • ¿Dónde contratar un plan de pensiones?
  • A través de la empresa, o directamente en una entidad financiera o de seguros.

  • ¿Cuándo se dispone de los fondos ahorrados?
  • La mayoría de los planes se hacen efectivos a partir de los 65 años, pero se adelantan en caso de invalidez, o lo hacen efectivo los herederos al momento del fallecimiento del titular.

  • ¿Cuántos planes se pueden suscribir?
  • Todos los que se desee, siempre que no superen el límite de aportes estipulado en las leyes que regulan la materia de jubilaciones.

  • ¿Se puede cambiar de plan, una vez suscrito?
  • Efectivamente, previo aviso a la oficina gestora, y a partir de los tres meses en la mayoría de las reglamentaciones.

En conclusión

Mientras más pronto se prepare el respaldo financiero de cara al proceso de retiro o jubilación, más ventajas y dividendos se obtendrán. Comenzar a los 20 años, a los 25 o hasta los 30, puede representar el doble de la renta, pues la idea es ahorrar pequeñas cantidades cada mes durante mucho tiempo, antes que hacer desembolsos mayores para compensar los años perdidos, en lo que no se implementó ninguna iniciativa de ahorro preventivo.

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