Reforma Financiera Estados Unidos
Reforma Financiera Estados Unidos

Protecciones para los consumidores y más regulación para el sistema financiero, es parte de la nueva reforma que el Congreso estadounidense aprobó por 60 votos contra 39.

Barack Obama será parte de otro hito histórico, Estados Unidos aprende de sus errores y por ello se dio paso a la aprobación en el Congreso de la reforma financiera, que ahora permitirá tener un mayor rango de protección para los consumidores y una regulación más exhaustiva para el sistema financiero general (Wall Street incluída)

¿Qué pretende la reforma financiera?

Luego de vivir una de las peores crisis económicas, los estadounidenses no sólo pusieron en problemas al mundo entero, sino que el sistema financiero se vio de rodillas mostrando las debilidades de una organización poco sostenible en el tiempo frente a la ambición de ciertos ejecutivos e instituciones importantes. Hoy, la reforma ha dicho “no otra vez” y por medio de un documento de 2.315 páginas, tanto los bancos como las instituciones bursátiles, estarán reguladas de tal forma que será casi imposible revivir la hecatombe del 2008.

Algunas de las facultades que se adquirirán con esta reforma son:

  • División de empresas que puedan resultar riesgosas para la economía
  • Creación de una agencia para la protección de los consumidores al hacer transacciones financieras
  • Posibilidad de sacar a la luz los mercados negros desconocidos hasta ahora con las nuevas herramientas de control

Aunque Obama lo quería, la consecución del proyecto no era fácil, había antes que superar varios escollos, y además conseguir la aprobación del Congreso. Finalmente, la aprobación llegó y la nueva regulación del sector financiero ya es un hecho, con medidas que son inéditas para Estados Unidos, pues no se había intervenido seriamente desde la gran depresión de 1930.

Debate decisivo

El debate en el Congreso no fue un juego, todo lo que se hizo tuvo una férrea oposición que alegaba que se entregaban mayores facultades a los mismos operadores que hasta ahora habían facilitado la llegada de la crisis del 2008, además de decir que la medida escondía una pretensión contra la obtención de fortuna.

Gracias al voto de tres republicanos, Susan Collins, Olympia Snowe y Scott Brown, los demócratas consiguieron la anhelada aprobación, pues antes de ello, todo se veía nebuloso y reinaba la inseguridad para un presidente que ha visto hasta ahora frustrados sus deseos por hablar de una reforma migratoria seria y completa.

Esta nueva reforma de manera concreta creó una Oficina de Protección para el Consumidor, adquirió mayor poder para auditar las quiebras, podrá regular las transacciones en marcados de derivados y aumentó los requerimientos de capital para los bancos, quienes ya no podrán hacer lo que quieran. Otro punto muy importante, es que terminó definitivamente con los grandes sueldos de los banqueros, quienes ahora tendrán que hacer caso de las normativas que regirán en la materia sin posibilidades de ejercer una actuación omnipotente. Las compañías de medición de riesgos también tendrán que cumplir con una seria normativa, pues se entiende que parte del fracaso en el 2008 recae sobre ellas.

Presión presidencial

La presión existe para todos los sectores, sin embargo, Obama obligó a la aprobación de la reforma financiera con su planteamiento: “Esta reforma es buena para las familias, buena para las empresas y buena para la economía”, entonces, ¿Cómo un congresista podría rechazar algo que es bueno para todos? ¿Podría la audiencia entender esto en tiempos de crisis?

Por otra parte, la estrategia de Barack Obama llegó hasta el punto de destacar la actuación de los tres congresistas republicanos, quienes abiertamente pensaron en “Estados Unidos” y no en su partido para vetar esta reforma que es tan importante para todos.

Puntaje: