Tarjetas de credito Uruguay
flickr.com

Mientras Europa y Estados Unidos se ven en la necesidad de modificar sus legislaciones relativas a los medios de pago, específicamente en las tarjetas de crédito producto de los abusos, la especulación y principalmente la crisis, en Uruguay, el uso de tarjetas de crédito ha aumentado en 45,3 millones de dólares sobre las cifras globales de 2008.

Durante los meses transcurridos de 2009, el gasto con tarjetas de crédito ascendió a 591 millones de dólares y, sólo en el mes de septiembre esta cifra es de 54 millones de dólares, con un valor medio de 245 dólares por transacción.

Si bien este dato, analizado de forma aislada podría ser una premisa básica para sustentar una recuperación económica, lo cierto es que no parece que esté directamente relacionado únicamente, con la salida de la recesión.

Existe una razón más allá de la recuperación económica, que se relaciona directamente con los pasos fronterizos desde Argentina donde la rebaja sobre el combustible asciende al 28% si se realizan pagos con tarjeta de crédito.

Otra razón podría estar basada en las iniciativas de ética y sustentabilidad como la del banco HSBC y su programa “ventanas”, que animan y alientan a familias al uso de tarjetas de crédito. El programa financiado por la entidad, fomenta el uso de tarjetas de crédito a través de una donación a niños y niñas en situación de exclusión social, dotándoles de educación, salud, vivienda e integración.

Sin embargo, la otra cara de la moneda nos llega de Punta del Este, centro neurálgico del turismo en Uruguay, en donde prácticamente la totalidad de los hoteles rechazan el pago con tarjetas de crédito.

Las razones para este conflicto se centran en una discrepancia entre los hoteleros y las empresas emisoras sobre las comisiones cobradas en operaciones realizadas con tarjetas Visa, Mastercard y American Express.

La comisión cobrada oscila entre el 5% y el 7% y el retardo es de 30 días entre la fecha de cobro al cliente y la fecha de cobro del hotelero por parte de la empresa emisora. Adicionalmente, a la comisión hay que sumarle el IVA, un 22% en Uruguay y un 5% de retención estatal.

Mientras los hoteleros solicitan la reducción al 3% de las comisiones y el cobro inmediato de las transacciones, tras cinco meses de diálogo, el uso de tarjetas de crédito quedó restringido en la totalidad de los hoteles, lo que supone una gran pérdida para el sector turístico, una de las piezas claves en la economía de Uruguay.

Una compleja situación que, de no resolverse, podría dar al traste con las perspectivas de crecimiento previstas para 2010 en Uruguay que se sitúan en el 3%, el consumo privado crecerá en un porcentaje cercano al 3,4% y gran parte del mismo se financiará con tarjetas de crédito.

¿Reactivación económica?, ¿Responsabilidad social Empresarial vinculando a los clientes?, ¿Turismo?. En un momento tan convulso para la economía mundial un 3% de crecimiento para la economía de cualquier país es un logro, por lo que es de esperar que la banca uruguaya se de cuenta del daño que puede provocar a la economía de un país que cuenta con el turismo como una de sus principales fuentes de ingresos. Si no hay turismo no hay reactivación económica y si no hay reactivación económica, ya sabemos lo que ocurre.