Ley card en USA

Transcurría el mes de mayo y la situación de las tarjetas de crédito en Estados Unidos se tornó tan insostenible que el Gobierno no tuvo más remedio que establecer leyes específicas para restringir las prácticas especulativas y abusivas de las entidades bancarias sobre los clientes titulares de tarjetas de crédito.

Una legislación complicada y endurecida que hacía responsables directos a entidades, emisores y titulares de tarjetas de crédito por la arbitrariedad con la que se evaluaba el riesgo, la ligereza con la que se consumía y la continuidad de la vida a crédito sin responsabilidad, inmersos en plena crisis económica.

La nueva Ley Card, como se denominó y aprobó en el congreso, se pensó para impedir el tratamiento especulativo de las comisiones y tasas de interés que, emisores y entidades, repercuten de forma arbitraria a las tarjetas de crédito.

Estados Unidos se enfrentaba entonces y, sigue haciéndolo ahora, a una explosión descontrolada de la morosidad de las tarjetas de crédito, una nueva burbuja económica a punto de explotar.

Obviamente, entidades bancarias y emisores se opusieron de forma rotunda a la nueva ley que, de fue aprobada por el Congreso por mayoría absoluta, con un periodo de gracia de nueve meses hasta su entrada en vigor prevista para finales de enero de 2010.

Las entidades financieras y los emisores de tarjetas de crédito han aprovechado estos nueve meses de carencia, para obtener un beneficio basado en la especulación y la arbitrariedad más absoluta.

Así, las tasas de las tarjetas de crédito se han incrementado hasta el 25% y 30% cuando los tipos oficiales permanecen entre el 0% y el 0,25% y sin que mediara ninguna situación de impago o retraso en las cuotas por parte de los clientes.

Un duro golpe para las economías domésticas en Estados Unidos que, a pesar de la salida técnica de la recesión económica que reflejó el PBI, continúan en una situación muy crítica propiciada por la burbuja inmobiliaria y las altas tasas de desempleo.

La Ley Card prohibirá el incremento arbitrario de las comisiones e intereses para tarjetas de crédito con deudas vigentes, circunscribiendo dichas subidas a los nuevos contratos firmados, sin retroactividad.

Desgranamos la Ley Card para comprobar qué es lo que prohíbe y cuanto puede afectar a los balances de las entidades y emisores de tarjetas de crédito:

  • No estará permitido conceder tarjetas a menores de 21 años
  • Los titulares de tarjeta recibirán, con un plazo de 45 días y por escrito, la modificación previa a la subida de los tipos de interés
  • El plazo para comenzar a generar intereses por impago se alarga hasta los dos meses y, si el titular logra sanear su situación de morosidad dentro de los seis meses siguientes, la entidad estará obligada a abonar los intereses cobrados

En Estados Unidos existen 700 millones de tarjetas que, actualmente según la FED, cuentan con una deuda viva de un billón de dólares

Las entidades con más tarjetas de crédito en circulación son Citigroup, Bank of America y J.P Morgan y es precisamente, en las zonas más damnificadas por la falta de empleo, donde las entidades han concedido sin control más tarjetas de crédito fomentando la morosidad y el cobro de intereses abusivos.

A poco más de dos meses para la entrada en vigor de la nueva Ley Card, las asociaciones de banqueros y emisores de tarjetas continúan mostrándose en desacuerdo con la norma. Una ley elaborada y promulgada para la protección de los más damnificados por la crisis, los titulares de las tarjetas.

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