La negociaciones del presidente brasileño Luiz Inácio da Silva, Lula, fueron por demás exitosas. Mediante la diplomacia logró convencer al presidente Iraní de enviar gran parte del uranio enriquecido hacia Turquía, para ser canjeado a su vez por combustible nuclear.

Las presiones internacionales eran cada vez más fuertes. Sin embargo, la diplomacia le ganó a la fuerza, en un mensaje interesante para el mundo, el que quedará en la retina de toda la comunidad internacional.

A pesar de obtener resultados exitosos, Estados Unidos no vio con muy buenos ojos la intervención del presidente brasileño en este tema, y aún habiéndose obtenido el objetivo, Hillary Clinton no abdica en su postura de castigar internacionalmente a Irán.

Es un tema áspero, ya que Estados Unidos -por su poderío- ejerce a nivel mundial un rol preponderante, aunque ha quedado claramente demostrado que la diplomacia internacional no es su mejor virtud. Todo parece indicar que la actitud formal de los Estados Unidos en esta situación en particular, proviene de la soberbia e intereses ocultos, ya que el objetivo primordial se ha logrado, Irán ha dado el brazo a torcer en algo que hasta hace pocos meses era impensado, entonces ¿Por qué Estados Unidos sigue tan empecinado en castigarlo?

Con situaciones como éstas, parecen comenzar a cobrar sentido las declaraciones del presidente iraní, quien señalaba en su momento que la postura de Estados Unidos lo único que pretendía era tensar las relaciones diplomáticas hasta un punto sin retorno, y todo ello gracias a una política intolerante y sin sentido.

Acá la diplomacia ha sido la gran triunfadora, como manifestaron todos los que participaron del acuerdo.

El vicepresidente de Irán, Alí Akbar Salehi, catalogó el acuerdo como de histórico, agregando que marcará un antes y un después. El Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía enfatizó rotundamente: “Ya no hay necesidad de sanciones de la ONU”. Esta situación se contrapone con la posición de Estados Unidos, quien solicitó a China y Rusia, la redacción de un comunicado condenatorio a Irán. En este tipo, es mejor sopesar bien cuál es el aporte de cada acción, ya que luego de tantas idas y venidas con Irán, este gran logro diplomático puede estar en riesgo si las sanciones siguen el actual curso condenatorio sin causa aparente.

A cambio del uranio enriquecido, Irán recibiría como contrapartida, formas de varas de combustible, el que no tiene posibilidades de ser procesado más que a un nivel menor, siendo éste más apropiado para un reactor de investigación médica en Teherán.

Gran parte de la comunidad internacional espera que Estados Unidos revise su postura De concluir este acuerdo de buena forma, estaríamos en presencia de un hecho histórico, de lo contrario del inminente fracaso que ya vivieron los estadounidenses con Irak, con todas las consecuencias que hasta ahora genera.

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