Causar buena impresión
Causar buena impresión

La primera impresión que causamos el primer día de trabajo es importante porque define, en parte, la carrera que haremos en la empresa.

Causar una buena impresión el primer día de trabajo es uno de los conceptos que más arraigado debe tener todo futuro trabajador en su cabeza, ya que si bien tiene el futuro en la empresa totalmente abierto, hay que recordar está pisando un territorio totalmente desconocido y, por lo mismo, los errores son fáciles de cometer.

Cuando se comienza con un nuevo empleo, la mejor de las fórmulas indica dejar las emociones afuera y simplemente focalizarse en causar una buena impresión durante el primer día, ya que dependiendo la forma en que nuestros supervisores o colegas nos vean, es la manera en que haremos carrera en la compañía, aunque muchos no lo crean.

Para crear una buena impresión durante el primer día de trabajo, recomendamos seguir los siguientes tres pasos.

1 Llegar temprano

Nuestro nuevo empleador debería decir cuando tenemos que presentarnos en la oficina (hora), sin embargo, es probable que no se disponga de esa información y será necesario consultemos la hora de presentación. Conocida la hora, se recomienda llegar 15 ó 30 minutos antes de la hora, lo que proporciona tiempo de sobra ante cualquier eventualidad que ocurra con el tráfico o complicaciones de cualquier tipo.

Llegar tarde es, sin lugar a dudas, una de las licencias que nadie se puede permitir en su primer día de trabajo. De cualquier forma, aún cuando se llegue temprano es bastante probable que el propio supervisor no lo haga, por lo que habrá que esperar.

2 Cuidar la vestimenta

Un empleado inteligente, al ir a una entrevista de trabajo en la oficina, inmediatamente se fija la forma en que el personal va vestido, pues de ello dependerá el atuendo que utilizaremos – aunque de preferencia siempre deberemos ser un poco más conservadores. Si se observa que la mayoría va con jeans y camisa, sin duda no será buena idea ir de traje y corbata, pero sí se puede probar con un atuendo “casual” que sea algo más conservador como una camisa y pantalón de salida.

En caso de que no se sepa cómo ir vestido, la mejor alternativa que podemos escoger es ir de traje y corbata para evitar cualquier tipo de inconveniente.

3 Cuidar nuestros modales

Hay que asegurarse siempre de cuidar los modales con todas las personas con las que se llegue a tener trato, pero especialmente hay que tener cuidado de mostrarse agradecido de quienes hacen la inducción al trabajo que se deberá realizar.

Es probable que los colegas no tengan memoria como para recordar se es un caballero o una dama, pero es misión de cada uno evitar a toda costa cualquier tipo de acto “rudo” que pueda generar asperezas en el ambiente. Cuidar nuestro comportamiento es una de las formas más sencillas a la hora de causar una buena impresión.

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