Durante el mes de noviembre, la economía norteamericana vio una leve mejoría gracias al mayor gasto por parte de los consumidores, así como el mayor número de empresas dispuestas a contratar empleados. Pero, ¿Realmente existe confianza en los consumidores y un giro positivo en la situación económica?

Indicadores de consumo

De acuerdo con el Departamento del Comercio de Estados Unidos, el gasto desestacional de los consumidores creció 0.4% en relación al mes anterior. Los economistas también pronosticas que el nivel de consumo para el mes de diciembre marcaría un incremento en el índex de casi 2 puntos, subiendo de 54.1 a 56, lo cual mejoraría los datos de confianza del consumidor en los últimos 7 meses. Esto se vería respaldado temporalmente por una mayor predisposición al gasto por parte de los consumidores durante las fiestas de fin de año.

A pesar que el índice de confianza logre alcanzar un nivel de más de 60 puntos, está todavía muy por debajo del nivel típico de 90 puntos. El crecimiento en el nivel de consumo, con un grado de confianza aun apagado, refleja la profundidad de la crisis y el estado en que la alicaída economía estadunidense se encuentra.

Sin embargo, existen indicadores que vienen creando optimismo en términos del crecimiento económico. Por ejemplo, el nivel de consumo para el mes de noviembre fue estimado en 0.5%, alcanzando sin embargo 0.7%. Esto quiere decir que si aun el gasto no se incremente en el mes de diciembre, el crecimiento desestacionalizado apuntaría a alcanzar un 4% durante el cuarto trimestre, lo que de acuerdo con el Wall Street Journal, sería la expansión más rápida ocurrida desde el 2006.

De la misma forma, los indicadores de confianza de los consumidores presentados por la Universidad de Michigan muestran que el índice pasó de 71.6 a 74.5 en diciembre de 2010. Al representar el poder de gasto de los consumidores norteamericanos el 65% de la demanda total de la economía norteamericana, esto nos daría un indició mayor del potencial de crecimiento económico.

Información recientemente proporcionada por Barclays Capital estima que el Producto Bruto Interno (PBI) de Estados Unidos, estaría creciendo un 3.5% en el cuarto trimestre, a una tasa anualizada, lo que implicaría un 0.5% mayor al 3% proyectado inicialmente. Por su parte, la proyección de Morgan Stanley indica que el PBI estaría pasando de 4.3% a 4.5%, presentando también una situación alentadora.

Indicadores de empleo

En términos del mercado laboral, las expectativas no son tan alentadoras con la actual tasa de desempleo y/o el potencial de pérdida de empleo de miles de trabajadores. A esto se une la percepción de la disponibilidad laboral, ya que en noviembre, los consumidores continuaban esperando un nivel menor de puestos de empleo en los siguientes seis meses. Cabe mencionar que la brecha entre grupos de consumidores optimistas y pesimistas se ha venido cerrando.

En un reporte reciente del Credit Suisse, se anotó que el gobierno federal viene gastando $1.60 por cada $1 de impuestos que recibe, lo cual significa que si una familia gana $210.000 al año, estaría gastando $350.000, haciendo el modelo insostenible.

De otro lado, el Departamento de Trabajo indico que tras finalizar la semana el 18 de diciembre, se habían registrado 3.000 menos solicitudes de seguro de empleo, en comparación al periodo anterior, alcanzando 420.000 solicitudes. A esto se une el hecho que más empresas han venido publicando ofertas laborales recientes.

Confianza en los consumidores

A pesar que se vienen dando medidas dirigidas a incentivar el incremento del consumo y gasto, como el incentivo tributario recientemente aprobado por el presidente Obama, todavía se necesita que los consumidores se sientan seguros de la situación económica actual, al margen de los retos que puedan presentarse.

Los retos que presenta la actual economía estadunidense van desde la posibilidad que los precios de las viviendas caigan nuevamente, lo que podría mermar la percepción y crear mayor incertidumbre entre los consumidores e inversionistas, hasta la posibilidad de subida de los precios de la gasolina, lo que afectaría directamente la capacidad de gasto de los consumidores.

Prueba de ello es la situación actual en el mercado mobiliario, que viene recuperándose lentamente, alcanzando ventas en noviembre de 2010 de 290.000 unidades versus 275.000 unidades vendidas en octubre. Sin embargo, esto representa solo el 20% de los niveles alcanzados en el 2005.

Cualquiera sean los factores que generen temor en los consumidores, estos podrían ser fácilmente disparados por pequeños cambios. Incluso, si como resultado de una mejora económica se genera un mayor número de empleos y se logra reducir las tasas actuales de desempleo, o los precios se disparan causando un rebrote de la inflación, la Fed (Reserva Federal) podría intervenir subiendo las tasas de interés entre un 0 a 0.25 por ciento.

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