Impago
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Nos encontramos ante una situación compleja. La crisis económica global por la que atraviesan las economías se ha consolidado como una crisis del crédito. La firma arbitraria de préstamos durante la época de la Belle Epoque se transformó en un trámite de fácil acceso en el que todos cometimos errores.

El sistema financiero en su conjunto aprovecho para llenar los mercados de activos tóxicos y financiarse con préstamos y créditos que contemplaban cargos, comisiones y condiciones que rayan la usura, mientras los fedatarios públicos firmaban sin controlo escrituras de préstamos cuyos titulares ni tan siquiera se habían leído.

Ninguno de los actores conocía su papel y al producirse el estallido de la burbuja inmobiliaria y comenzar el repunte de los tipos de interés, las cláusulas abusivas comenzaron a salir a la superficie poniendo de manifiesto una serie de errores que, desde el punto de vista del prestatario, conviene tener presentes para evitarlos en el futuro.

Una de las situaciones más habituales en el momento actual es la falta de solvencia, las altas tasas de desempleo han disparado los niveles de morosidad por lo que es cada vez más habitual que familias y empresas, tradicionalmente solventes y con un intachable historial de crédito presenten problemas para hacer frente a sus obligaciones de pago.

Debe saber que en primer lugar el retraso en el pago de la cuota de su préstamo contempla cargos adicionales que, en muchas ocasiones, superan el 20% por lo que pueden ser muy dañinas para una economía ya damnificada.

Adicionalmente, el impago reiterado de sus cuotas de préstamo incidirá directamente en su historial de créditoimpidiéndole el acceso a financiamiento futuro mientras no logre recuperar un historial saneado.

Y por último debe conocer que los prestamistas pueden embargar todas sus posesiones financieras y materiales en caso de impago.

Por este motivo le recomendamos que en el momento que comience a tener dificultades para responder a sus obligaciones crediticias, hable con su prestamista y evalúen un plan de refinanciamiento que le permita sanear su economía familiar o empresarial en el corto plazo.

Procedimiento de embargo

Conviene tener presente que, específicamente en los préstamos personales o al consumo tales como los préstamos de reformas en el hogar, préstamos para viajes, préstamos para compra de automóviles o préstamos para estudios, el prestamista tiene la potestad de embargar en caso de producirse un impago.

La legislación actual permite el embargo de los siguientes ítems por parte de las entidades prestamistas.

  • Pueden embargar su sueldo
  • Las devoluciones de impuestos
  • Pueden demandarle
  • Perderá los incentivos recogidos en el préstamo
  • Perderá su historial de crédito
  • Perderá la posibilidad de refinanciar

El importe de su préstamo se verán muy incrementados por las comisiones y gastos procedentes del impago.

Conclusiones

En el momento que compruebe que sus obligaciones de pago comienzan a complicarse por la falta de liquidez, acuda a su entidad financiera y negocie la refinanciación de sus deudas. Ésta es la única forma de lograr incrementar su capacidad de ahorro en el corto plazo y proceder a la amortización total de su préstamo en un plazo de tiempo medio a fin de optimizar las ventajas del proceso minimizando sus aspectos más negativos entre los que se encuentran:

  • Ampliación de plazos y por lo tanto más tiempo de obligaciones de pago.
  • Mayores intereses.

Evitando el impago evitará la pérdida de su historial financiero y se le abrirán las puertas del ahorro

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