Programas de asistencia de pagos

Para las miles de familias que no han podido adquirir una vivienda por carecer del monto requerido para el pago inicial, o para acceder a un préstamo, ha surgido una verdadera bendición financiera en los últimos años. Se trata del denominado Programa de Ayudas para Pagos, subvenciones o préstamos a muy bajos intereses, que algunos organismos públicos y gobiernos locales están concediendo a personas que por varios años no han sido dueños de una vivienda, y a las personas que compran por primera vez.

Esta iniciativa que alcanza cerca de las 1.000 unidades a nivel nacional, aumentó del 3% al 5% en el último semestre, según cifras aportadas por Marc Savitt, presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Independientes, organización que trabaja en defensa de los compradores. En un marcado giro en las políticas tradicionales, algunas entidades bancarias están concediendo préstamos a clientes que hasta hace apenas 18 meses eran catalogados como riesgosos.

Panorama alentador para sectores de menores recursos

Por su parte las agencias estadales que gestionan viviendas, afirman que han producido el mayor aumento de entidades crediticias desde la crisis inmobiliaria. En el estado de Florida, la agencia de ayudas para pagos de vivienda trabaja en la actualidad con 65 entidades prestamistas, 12% más que el pasado año. En Carolina del Norte, la cifra ha aumentado en 22%.

Aun con los precios deprimidos, una ayuda de este tipo es una bendición para los compradores que cumplen con los requisitos exigidos, pues en ciudades como San Francisco o Nueva York, el 20% requerido como inicial está fuera de las posibilidades.
Una vivienda en la zona cuesta un promedio de 590.000 dólares, lo que implica un monto de 118.000 dólares aproximadamente como pago adelantado. En sectores como Nueva Jersey, Montclair o Nueva York, reunir 135.000 para una inicial, no se consigue ahorrando simplemente en la compra de productos básicos o limitando los gastos de alimentación.

Beneficios tangibles

El programa de ayudas está dirigido a compradores de medianos y bajos ingresos que nunca han tenido vivienda, o que fueron propietarios en años anteriores, y los beneficios que ofrecen a estos grupos son realmente sustanciales:

  • Préstamos hasta por 80.000 dólares con tasas del 0 al 2% de interés, para aquellas personas con poco o ningún dinero para la inicial
  • Posibilidades de acceder a una hipoteca a través de prestamistas con tasas primarias de 0,75 a 1% de intereses, mucho más bajos que la tasa promedio

Sin duda, estas condiciones son mucho mejores que las que ofrece la Administración Federal de Viviendas, que requieren un seguro anual y el pago de una cuota por adelantado, con mayores intereses. Muchos estados financian estos programas con el dinero recaudado con bonos municipales, y con la ayuda del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, que aumentó las asignaciones locales en el último año fiscal a 44 millones de dólares.

Existen otras alternativas de ayuda

A pesar que no hay datos oficiales de este y otros programas similares, se puede acceder a sitios oficiales del gobierno, o de los agentes hipotecarios y prestamistas para obtener información.

Hay algunas modalidades como becas, que no ofrecen las mismas ventajas que el programa de asistencia de pago, pero los compradores no tienen que devolver el dinero.
Otros programas se adaptan a grupos profesionales, como el dirigido a maestros jubilados del estado de California. Este sistema ofrece pagos diferidos a bajos intereses de segundo hipoteca, a los profesionales activos y jubilados para la compra de viviendas de hasta 670.000 dólares.

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