Amortizacion

Durante muchos años, conceptos básicos de las finanzas permanecieron hibernando, durmiendo el sueño de los justos en mitad de una sociedad que vivía a otro ritmo, una sociedad en la que el “vivir al día”, la financiación y el endeudamiento, marcaban los puestos más top en popularidad financiera.

La amortización es uno de esos conceptos que tras más de una década de descanso, salta nuevamente a los primeros lugares de importancia en las finanzas, uno de los temas sobre los que hoy, gira el universo en esa búsqueda constante del nuevo orden social.

Amortización como estilo de vida

En un momento como el actual y si el objetivo buscado es la economía doméstica y social Low Cost, la amortización se transforma en un estilo de vida, un punto de partida, el primer cambio.

El análisis exhaustivo de nuestra situación personal o familiar, nuestras proyecciones más realistas en el corto, medio y largo plazo y las necesidades a satisfacer como base del reencuentro con el equilibrio, son las acepciones más primigenias del término amortización.

Obviamente, la amortización es un concepto técnico, aplicado y tangible que hace referencia el acto de eliminar progresivamente deudas asumidas de forma anticipada a fin de evitar el pago de intereses generados por el préstamo o crédito.

La amortización en su definición más básica

Cuando un prestamista x –sea un banco, una entidad de crédito, un particular o una empresa- presta un capital, el orden social y económico en el que estamos inmersos, establece que; dicho capital será devuelto en cuotas mensuales resultantes de dividir el capital en el número de meses a devolver y se incrementará con una cantidad denominada interés que será el beneficio que obtendrá el prestamista por anticipar dicho capital.

En este sentido, la amortización se produce cuando la devolución del capital se produce por anticipado, elimina la obligación de devolver los intereses correspondientes y puede ser realizada de forma parcial y total y, generalmente, las entidades, empresas o personas que prestan el capital, minimizan la pérdida de percepción de los intereses, con una comisión por amortización.

Beneficios de la amortización

El principal beneficio de esta fórmula financiera, radica en el ahorro que produce la devolución anticipada y sin intereses, del capital prestado.

En segundo lugar, la reducción del nivel de endeudamiento, clave en el mantenimiento de una economía sana.

El historial de credito acumula aspectos positivos de su historial financiero cuando se produce la amortización –como hecho voluntario- de una deuda asumida.

Criterios para realizar una amortización positiva

Antes de iniciar un proceso de amortización es imprescindible analizar la situación económica en el corto plazo, si realmente existe un nivel de solvencia y liquidez adecuado, es posible destinar esa cantidad a la amortización de sus deudas, lo que adicionalmente, provoca una espiral en la que, tras la amortización, la liquidez inmediata es mayor, al contar con menos deudas.

Negocie con su entidad bancaria el cobro de comisiones por amortización. En un momento como el actual, no debe olvidar que en todos los estamentos la ausencia liquidez es la pandemia más peligrosa a la que nos enfrentamos, por lo que para los prestamistas, puede ser más positivo recibir el capital e incrementar su liquidez que permanecer a la arbitrariedad de la evolución económica y arriesgarse a un impago.

Conclusiones

Es muy importante recordar en un momento como el actual que la amortización es una gran aliada de nuestra economía. La reducción de deudas es, en este momento, una de las premisas básicas de la recuperación económica.

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