Machos Alfa
Machos Alfa

En un artículo anterior que titulamos “Ser un macho alfa en la oficina” hablamos sobre las características que se pueden observar en quienes funcionan naturalmente como líderes dentro del ambiente laboral a aquellos que se hacen pasar por líderes y no tienen otro recurso más que la amenaza para hacerse respetar.

Continuando con la descripción del macho alfa y su individualización respecto del matón o cobarde que amenaza en la oficina, tenemos que decir una de las más grandes diferencias está en que el “cobardo” no permite que el resto desarrolle su función con libertad, pues en todo momento se está preguntando ¿Cómo afecta algo así a mi imagen? De esta forma, todo lo demás pasas a ser secundario para él.

Hay veces en que no resulte tan complicado trabajar con este tipo de personalidades, sin embargo, tiende por naturaleza a aprovecharse de las habilidades de los demás trabajadores en su beneficio. A diferencia de lo que acabamos de decir de los matones de oficina, el macho alfa es una persona que actúa con instinto de líder e incentiva al resto para sacar lo mejor de sí. Siempre está dando el ejemplo.

¿Qué hace a un hombre un macho alfa?

En algún momento un científico intento entender los procesos neurológicos que hicieron de Joe Montana uno de los más legendarios jugadores de la NFL, para lo cual señalaba que éste “veía el balón, hacía un paso adelante y luego tiraba el balón”, a lo que Montana replicaba “no”. La intervención de Montana era excelente porque luego de negar lo dicho por el científico, ajustó la idea señalando que “no se hacen las cosas paso a paso, sino más bien se trata de una acción conjunta”.

Los Machos Alfa actúan de la misma forma que Joe Montana, pues cuando observan que ocurre algo, examinan la situación, la evalúan y conforme la experiencia intentan darle solución a la interrogante planteada en un único acto. Si quisiéramos definir esto de alguna manera, tendríamos que decir algo como “los líderes nacen, no se hacen”.

Qué hace a una persona un “matón”?

Si nos toca describir a la otra persona, tendríamos que decir ésta también es firme, decisiva y directa, donde no hay miedo en ningún sentido a expresar lo que se quiere decir. Este tipo de personas no tiene miedo a que le contradigan, ya que se relaciona sólo con personas que puede dominar. Este tipo de personas, que selecciona y domina, nunca será un macho alfa mientras no cambie su mentalidad, pues para ser un líder no hay que intentar dominar, sino administrar lo que se tiene de forma inteligente y en pos de un bien común.

En el próximo y último artículo sobre los machos alfa de oficina y los matones, hablaremos sobre la forma de reconocer a uno y a otro en el ambiente laboral.

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