Acoso sexual, límites y cifras en el mundo

El acoso sexual constituye una violación de los Derechos Humanos.

Acoso sexual
Acoso sexual

Un tema delicado y espinoso. El acoso sexual en el trabajo ha sido fuente de discusión y polémica desde la incorporación de la mujer al mercado laboral. Sin embargo y para ser absolutamente justos, conviene decir que no son únicamente las mujeres quienes lo sufren aunque si, en un porcentaje mayor.

¿Cuando un elogio o gesto de ternura deja de ser un acto de compañerismo laboral y se transforma en un acto de acoso sexual?

Generalmente se habla de acoso sexual cuando media una situación de poder entre las partes y el abuso se transforma en una amenaza y minimiza las posibilidades de desarrollarse profesionalmente, las opciones de acceso a distintas oportunidades y supone un riesgo de despidos.

Es habitual que las mujeres –y también hombres, aunque en menor medida- que sufren acoso sexual, sean cuestionadas por sus compañeros de trabajo y vuele sobre ellas la sombra de la duda.

Los hombres, mucho más complejo

Conviene resaltar que para los hombres acosados, demostrar la situación es mucho más complicado que para las mujeres, ya que en esta problemática, la discriminación por género se hace mucho más latente.

Formas y tipos

La Organización Internacional del Trabajo, clasifica como acoso sexual aquél en el que el empleado es obligado a optar entre acceder a las demandas sexuales o perder desde los beneficios adquiridos, hasta el puesto de trabajo.

Adicionalmente, el acoso sexual presenta dos clasificaciones generales.

Acoso Sexual Vertical donde el empleador acosa al empleado y acoso sexual horizontal, que se produce entre compañeros de trabajo.

Este último caso es uno de los más complejos de reconocer ya que no existe ninguna relación de poder y se tipifica legalmente como acoso personal y no sexual en la esfera laboral.

Derechos humanos e impunidad

Conviene tener presente que el acoso sexual laboral supone la degradación, vulneración y humillación de la persona. Interfiere en su esfera más personal y se lleva a cabo dentro de la jornada laboral, por lo que la situación puede tornarse insostenible.

Situación legal hoy

Tras años de impunidad, hoy los acosadores cuentan con jurisprudencia en firme en contra de este tipo de actos. Adicionalmente, se ha establecido una relación indivisible entre el acoso sexual y la productividad laboral por lo que la denuncia y posterior sentencia suele resultar menos complicada que durante los primeros años.

Todas las legislaciones del mundo contemplan medidas preventivas de las represalias contra una víctima de acoso sexual que denuncia el hecho.

¿Qué hacer?

  • Informe a su acosador verbalmente que la situación le incomoda y no está de acuerdo con ella
  • Si la situación persiste, hable son el inmediato superior de su acosador
  • Busque la asesoría de un abogado especializado en la materia
  • Nunca se someta a una situación de acoso sexual, generalmente este tipo de situaciones suelen terminar expuestas públicamente, por lo que si no es capaz de frenar las acciones de su acosador/acosadora, sea usted quien denuncie primero

Conclusiones

El acoso sexual laboral es un abuso y una vulneración de los derechos humanos. Las cifras son escalofriantes:

  • Un 70% de las mujeres sufren en su vida algún tipo de abuso o violencia, siendo muy frecuente el acoso sexual provocado por compañeros o superiores jerárquicos
  • Entre el 40% y el 50% de las mujeres en la Unión Europea, soportan situaciones intimidatorias en su puesto de trabajo
  • En Estados Unidos, el acoso sexual comienza antes, un 83% de las mujeres entre los 13 y los 17 años sufren acoso en sus escuelas

Defiéndase siempre de una situación así, sepa que nada frenará esa situación si no lo hace usted misma/o.

Datos y cifras