Promesa a America del Partido Republicano de Estados Unidos
Promesa a America del Partido Republicano de Estados Unidos - Solo en versión Inglés

La propuesta republicana conocida como “Promesa a América” (Pledge to America), forma parte de un trabajo que los Republicanos han llevado a cabo tras meses de investigación y consulta popular, adecuando el texto en sus 48 páginas al concepto moderno de la filosofía del Partido Republicano, cual es: reducir los impuestos, controlar el gasto y una baja participación del Gobierno en la economía.

Las cosas han cambiado bastante en Estados Unidos desde que comenzó la crisis en el año 2007 y se vivió una recesión económica hasta mediados del 2009, pues los estadounidenses consideran no se ha hecho todo lo necesario para incentivar el crecimiento económico, aumentar el empleo y acabar con las consecuencias de una recesión que económicamente hablando ya no existe, pero que en el día a día se sigue sintiendo en las finanzas personales de muchos. Producto de las situaciones acontecidas en el último tiempo, las donaciones corporativas no llegan a las arcas demócratas, sino que republicanas y ello aumenta aún más la temperatura de las elecciones que se llevarán a cabo en Noviembre.

La “Promesa a América” es parte de la respuesta natural que se venía venir por las elecciones, ya que Estados Unidos renueva un tercio del Senado, la Cámara de Representantes en su totalidad y también puestos de Gobernadores, razón por la cual hay especial interés en conquistar al votante que no está contento con el actuar del Congreso. Los últimos sondeos que se han realizado no muestra como favorito a ninguno de los dos partidos - Republicanos ni Demócratas - por ello la iniciativa es bien pensada como “campaña electoral”, ya que a la hora de analizar sus propuestas, falla en la argumentación de unas ideas populistas que no contribuyen a solucionar problemas de fondo, sino que aprovechan puntos débiles históricos en una nación comprometida con la situación económica.

Promesa a América: Una campaña inteligente, pero sin base sustentable

Como era de esperarse, el llamado “Pledge to America” no podría ser otra cosa más que una crítica a lo que ha hecho el Gobierno de Barack Obama (Demócrata), donde utilizan el alto nivel de desempleo, el costo de los impuestos y el déficit presupuestario que hoy existe para decir que “los demócratas no han tomado buenas decisiones para superar la crisis”, sin embargo, los republicanos en su proyecto electoral no dicen cómo equilibrar el presupuesto frente al déficit que debe enfrentarse este año cercano a los 1.3 billones de dólares ¿Olvido?

John Boehner (republicano de la Cámara de Representantes), reconoció que parte de la culpa recae sobre su partido, pues permitió que el gasto creciera sin hacer prácticamente nada, pero luego realzó la propuesta y señaló “la política fiscal conservadora va en serio”. Para Jeb Hensarling (republicano por Texas en la Cámara de Representantes), las políticas de estímulo económico que el presidente Obama ha estado promoviendo en su mandato, sólo han ayudado a aumentar la deuda de Estados Unidos, comentario que volvió a repetir tras la aprobación de un proyecto en la mencionada cámara que otorga un fondo de préstamo de 30 mil millones de dólares a bancos comunitarios, más el recorte de 12 mil millones en impuestos para pequeños negocios.

Parte de las propuestas presentadas en el documento republicano hecho público habla de “congelar el gasto de programas domésticos”, aunque respeta el mantenimiento de todos los fondos destinados a los ancianos, veteranos de guerra y militares. Otro punto interesantes es que “prometen” en caso de ser elegidos en Noviembre, congelar el gasto de todas las agencias - con excepción de aquellas que se encargan de la seguridad nacional - y derogar la reforma sanitaria aprobada en el 2010, así como aumentar la transparencia del Congreso.

Para quienes no lo sepan, “Pledge to America” no es una idea genial que han tenido los republicanos en el último minuto para revertir la desventaja que viven en el Senado y Cámara de Representantes, sino más bien es producto de un excelente trabajo de reciclaje de una estrategia apoyada por Newt Gingrich (Republicano), quien fue co-autor de una propuesta denominada “Contrato con América” (Contract with America), donde se “prometía” al pueblo de Estados Unidos en 1994 un cambio total si llegaban a ser mayoría en la Cámara de Representantes (cosa que no había ocurrido en 40 años).

Curiosamente los conceptos de “Contrato” y “Promesa” tienen una relación de género a especie, pues desde el punto de vista jurídico la “promesa” es un tipo de contrato donde una o ambas partes se obligan - en un plazo determinado, por el vencimiento de este o el cumplimiento de una obligación – a celebrar un contrato futuro. En 1994 se hizo un “Contrato con América” y hoy se hace una “Promesa a América” ¿No es demasiado obvia la relación? La Casa Blanca ya dijo que la propuesta es pobre y criticó el “reciclaje de ideas” con tal de ganar las elecciones.

El Director de Comunicación de la Casa Blanca, Dan Pfeiffer, señaló que ahondar en las heridas que afectan a todos los estadounidenses, y más a la clase media, no construye un debate limpio y sano, sino que pretende calentar el ambiente y olvidar lo que realmente importa, estabilizar el funcionamiento de Estados Unidos.

La pugna ideológica entre Republicanos y Demócratas revive

Los Republicanos están convencidos en que la fórmula de éxito para Estados Unidos se basa en el libre mercado extremo, donde el intervencionismo estatal no existe, el Estado de Bienestar no tiene sentido y el Gobierno debe limitarse a dos presupuestos, el de las Fuerzas Armadas y la Seguridad Nacional de Estados Unidos. El Estado debe tender naturalmente a privatizar todo lo que sea posible, como lo sería parcialmente la Seguridad Social.

Por otro lado, los Demócratas son difíciles de definir por la postura moderna que han adoptado como partido en Estados Unidos, ya que creen en el Estado de Bienestar, pero están dispuestos a restringirlo en pos de la economía de libre mercado, concepto en el que no creen sea el camino al éxito, pero confían en el capitalismo humanizado, uno donde el Gobierno regule la desigualdad social que genera la política de libre mercado en su máxima expresión.

De esta forma ambas ideologías se ven contrastadas en el “Pledge to America”, pues basta con ver qué proponen los Republicanos, para entender que su visión no es idéntica a la de sus pares más revolucionarios (Tea Party), pero sí carente del sentir social que ha demostrado Obama.

La Promesa a América plantea lo que harían los Republicanos en caso de ser elegidos en mayoría en las elecciones de Noviembre 2010:

  1. Congelar los impuestos por dos años y extender la medida si fuera necesario
  2. Se mantendrán las ventajas fiscales que aprobó Bush para los sueldos millonarios
  3. No se aprobaran nuevos impuestos por simple mayoría
  4. El Gobierno no podrá continuar implantando políticas como el “plan de infraestructuras” que Obama muestra como solución al tema del desempleo
  5. No se reducirán los impuestos de la clase media ni de los pequeños empresarios, a menos que Obama acepte reducir los impuestos también para los sueldos de 250 mil dólares y más
  6. En caso de no poder revocar la ley sanitaria, se tomarán medidas complementarias para que ésta nunca pueda entrar en efecto, como sería congelar el presupuesto para su realización

Los conservadores más extremos llamados “Tea Party”, son un movimiento de ultra derecha que ha cosechado algunos éxitos en las últimas elecciones, pero son liderados por el conocido Tom Tancredo (Ex-Congresista Republicano que se mantuvo por 10 años en la Casa de Representantes). Para ellos hoy es el momento de “recuperar América para los Americanos”, frase extremadamente interesante si se analiza en conjunto a su comentario de “english only” pronunciado en la Convención Nacional Tea Party llevada a cabo en Nashville (Tennessee), al ser consultado por una periodista de acento extranjero.

Políticas como las propuestas por Tea Party y la famosa “Promesa a América”, son las que acaban con iniciativas realmente importantes como son el Dream Act, donde a falta de un consenso para votar por una iniciativa migracional completa, al menos se puede resguardar la situación que viven muchísimos jóvenes que no son estadounidenses, pero han hecho su vida completa allí. ¿Dónde está la promesa de aprobar una reforma migratoria completa para los hispanos en su nuevo librillo de campaña?

Las elecciones serán muy interesantes el 2 de Noviembre, y Estados Unidos debe abrir bien los ojos al visitar las urnas de votación, pues aunque Tancredo crea que sólo deben votar los que sepan leer y escribir (técnica de segregación utilizada en 1965 contra los negros para impedir que voten), la realidad es distinta y afortunadamente América aún está a tiempo para elegir bien.

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