El Capitolio
Flickr.com

A mediados del año 2006 Fidel Castro se retiró de la política activa tras un largo periodo de intrigas sobre su salud y sobre quién le sucedería en el cargo de la jefatura de Estado en Cuba. Finalmente se supo que se retiraba por una enfermedad relacionada con el aparato digestivo, que según algunos expertos en medicina podría haber sido una úlcera o incluso un cáncer de estómago. Después de los primeros tres años de su hermano Raúl al frente del gobierno, la organización Human Rights Watch ha emitido un informe que concluye en que la represión hacia los disidentes políticos y la oposición en Cuba no ha mejorado en absoluto, e incluso podría haberse aumentado en las últimas semanas a causa de las protestas que han generado los recortes sociales del gobierno cubano, como la supresión de la cartilla de racionamiento.

Human Rights ha anunciado en sus informes que durante los tres años de gobierno de Raúl Castro se han detenido a 40 opositores al gobierno socialista, de los cuales aproximadamente más de diez podrían haber sido víctimas de juicios con acusaciones falsas. Con este tipo de juicios, el gobierno se aseguraría de aumentar las penas de prisión para mantenerlos alejados el tiempo conveniente de la vida pública del país. También se han denunciado malos tratos a los presos veteranos en las prisiones, que abarcan desde la supresión de algunas comidas al día forzándoles al ayuno, hasta insultos y vejaciones en la hora de recreo en los patios de las cárceles ante el resto de compañeros presos.

En el informe se criticó el acercamiento que durante los años de gobierno de Raúl algunos ejecutivos como el español, el venezolano, el chino o el brasileño han tenido con el mandatario cubano, afirmando que de esa manera no se consigue en absoluto luchar a favor del cumplimiento de los derechos humanos en la isla.

Para el máximo responsable de Human Rights en el territorio americano, no cabe duda de que la actitud de Raúl Castro al frente del gobierno no ha variado en absoluto en relación a la de su hermano Fidel. Denuncia en más de 120 páginas de su informe que el gobierno cubano sigue ejerciendo prácticas de abuso de poder contra los opositores e incluso contra cualquier persona que pretenda realizar actividades culturales o de ocio que no despierten las simpatías del gobierno socialista.

No es la primera vez que Vivanco, máximo responsable en América de Human Rights, carga contra el gobierno cubano o cualquier otro de sus aliados. Durante el año 2002 realizó una serie de reuniones con militares en Venezuela y promovió una campaña de desestabilización –además de oportunos informes contra Chávez– que sirvió para animar a quienes más tarde protagonizaron el golpe de Estado que quiso implantar en el poder a Pedro Carmona. Por aquel entonces su organización no presentó una sola página de denuncia sobre este intento de derrocar al gobierno venezolano ni sobre las persecuciones que Carmona y sus simpatizantes realizaron a miembros del partido chavista horas después de intentar tomar el poder.

Los simpatizantes de Human Rights se defienden de estas acusaciones argumentando que el Estado cubano realiza leyes de desobediencia y desacato que penalizan a cualquier persona que no sea afín al gobierno.

El pasado mes de febrero, el gobierno cubano presentó ante las Naciones Unidos un informe sobre Derechos Humanos que obtuvo el aval de 51 de las 104 delegaciones que se presentaron en la reunión para debatir sobre el asunto. Reconocieron que el gobierno de la isla había realizado algunos avances significativos en materia de libertades civiles relacionadas con la exposición de opiniones opositoras al gobierno y la actividad de prensa.

Puntaje: