elecciones espana

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por Pedro Sánchez, se hizo con la victoria en las últimas elecciones generales en España al obtener el 28,68% de los votos, que le otorgan 123 escaños de los 350 que conforman el Parlamento, por lo que se verá en la necesidad de pactar para gobernar. Estos resultados se dan al momento de haberse escrutado el 99.9% de los votos.

La socialista Isabel Celaá, portavoz del PSOE, anunció en una conferencia de prensa que su partido había alcanzado la victoria en las elecciones celebradas este domingo.

Según los escrutinios, el PSOE, que tenía 84 diputados en el Congreso en la anterior legislatura, ha alcanzado en esta ocasión, 123 diputados, mientras que la ultraderechista VOX hace su ingreso al Parlamento con 24 escaños.

Abierto a los pactos

En una primera reacción, Pedro Sánchez proclamó la victoria de su partido y se mostró dispuesto a pactar con todas las fuerzas políticas, aunque sus seguidores le reclamaban acercarse a la izquierda.

En un pronunciamiento desde la sede del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, Sánchez celebró el triunfo ante un millar de simpatizantes, ante quienes destacó la importancia de esta victoria.

Ha ganado el futuro y ha perdido el pasado.

De esta manera, tendió su mano a todo grupo que quiera contribuir con el gobierno dentro del marco de la Constitución. Ante las palabras de su discurso, sus seguidores corearon de forma repetida:

Con Rivera no.

En alusión a Albert Rivera, líder del partido liberal Ciudadanos. Y es que el Partido Popular y Ciudadanos han sido los más severos opositores a los socialistas desde que se inició el gobierno de Pedro Sánchez el año pasado.

Ante el pedido de sus simpatizantes, que copaban toda la calle Ferraz, Sánchez solo respondió:

Creo que ha quedado bastante claro.

El presidente del gobierno español también enfatizó:

Los españoles quieren claramente que el Partido Socialista Obrero Español gobierne y lidere el país durante los próximos cuatro años.

Los aplausos continuaban ante la firmeza de un eufórico Sánchez.

Se trataba de ganar las elecciones y de gobernar, hemos ganado las elecciones y vamos a gobernar España (…) en defensa de la democracia (…) de los derechos y libertades que hemos logrado en los últimos cuarenta años.

Para terminar, el ahora presidente del gobierno español en funciones rechazó de manera tajante el autoritarismo y la involución.