Un plan financiero

En un momento como el actual en el que la tasa de desempleo en los Estados Unidos asciende por encima del 10%, el fantasma de la morosidad sobrevuela por la sociedad estadounidense obligando a cada vez más familias, a acudir a la consolidación de deudas como única alternativa para reducir su endeudamiento y, por lo tanto, mantener un historial de crédito limpio.

Existen signos muy claros que las economías familiares comienzan a presentar cuando ha llegado el momento de reducir los niveles de endeudamiento que, si bien, pueden resultar obvios, no siempre es fácil su reconocimiento.

Signos y síntomas

  1. El pago de los servicios mínimos se hace cada vez más complicado
  2. Comienzan los retrasos en las fechas de pago establecidas y, por lo tanto, comienzan a incrementarse las deudas al acumularse los intereses por impago en la fecha acordada. Este es el comienzo de la debacle de su historial de crédito
  3. La tarjeta de crédito se convierte en único medio de pago con el que enfrentar los gastos derivados de las necesidades básicas
  4. La preocupación y estrés derivada de la situación económica, no hace sino complicar una situación que se torna cada vez más compleja en la que evalúa la bacarota como alternativa limite
  5. Comienza a evaluar la posibilidad de pluriemplearse para hacer frente a la acumulación de deudas
  6. En definitiva, gasta más de lo que ingresa

Préstamos, créditos, deudas y consolidación

En esta situación, no cabe ninguna duda, esta usted en problemas financieros y es el momento de buscar la asesoría de un profesional que, tras evaluar su economía familia, pueda ayudarle a incrementar su liquidez y solvencia en lo inmediato mientras sigue haciendo frente a las deudas asumidas. La solución a su problema está en la consolidación de deudas… pero, ¿qué es y en qué consiste la consolidación de deudas?

Bancos y entidades financieras elaborarán un plan financiero en el que, a través de la unificación de todas las deudas asumidas, crédito hipotecario, préstamos personales y deudas de tarjeta de crédito y con tasas de interés más bajas que las que repercuten a sus deudas de forma individual, le ofrecerán una cuota mensual única y más reducida a cambio de ampliar los plazos de amortización.

La consolidación de deudas puede llevarse a cabo bajo la modalidad de interés fijo, lo que sin ninguna duda será un alivio para su economía doméstica al no tener que estar sometido a los vaivenes de las tasas de interés ni la evolución de los datos macroeconómicos.

Las cuotas disminuyen y, aunque los plazos se alargan derivando en la devolución de una cantidad mayor, al estar pagando mucho más tiempo, la situación de su liquidez mensual mejorará, dándole un respiro para iniciar su sanidad económica sin incurrir en deudas que estropearán su historial de crédito y, por ende, empeorarán sus opciones.

La consolidación de deudas es, adicionalmente, un relajante psicológico muy potente, ya que permite, a través de la liquidez recuperada, la reorganización de su economía y la evaluación de fórmulas alterativas para mejorar su situación.

Conclusiones

Finalmente, conviene no olvidar que la consolidación de deudas le permite minimizar el impacto en su, ya damnificada economía doméstica, de incurrir en nuevas deudas motivadas por los intereses y las penalizaciones resultantes del incumplimiento de sus obligaciones.

Consulte a su entidad bancaria cuando sienta que su equilibrio financiero está comenzando a tambalearse, la consolidación de deudas es, ciertamente la mejor opción frente al sobre endeudamiento.

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