Trump promete acuerdo comercial al Reino Unido

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha realizado una reciente visita al Reino Unido en medio de uno de los contextos más complicados que ha enfrentado la nación europea.

Junto a la saliente primera ministra Theresa May, no ha dudado en alentar un Brexit duro y, a la vez, prometer un tratado comercial excepcional entre los dos países. Del mismo modo, ha calificado de falsas las noticias que dan cuenta de la presencia de miles de manifestantes en Londres que han protestado contra su presencia.

Por otro lado, se mostró reticente a reunirse con el líder laborista Jeremy Corbyn por considerarlo una fuerza negativa, según sus propias palabras.

Trump se mostró confiado en sacar este acuerdo comercial junto a May, ignorando, tal vez, que la primera ministra hará efectiva su renuncia a liderar el Partido Conservador este viernes 7 de junio.

Destacó, además, el esfuerzo de May por aquietar las aguas en medio de una crisis de considerables proporciones. Esfuerzo que se ha visto reflejado también en el manejo de una visita de Estado que pudo haber resultado un absoluto fracaso, pero que, en realidad, ha originado menos ruido del que se esperaba y no precisamente por la colaboración de Trump, quien seguía arrojando frases polémicas a diestra y siniestra, como sugerir, por ejemplo, que el Servicio Nacional de Salud (NHS), una de las instituciones más queridas por los británicos, estaría dentro del futuro tratado.

May se mostró cauta antes de dar una respuesta definitiva y se tuvo que dar el trabajo de explicarle a Trump lo que significaba el NHS para alegar al final, que toda decisión se vería en su momento.

La visita de Estado de Trump concluye este miércoles 5 de junio con su asistencia a los actos de conmemoración del 75° aniversario del desembarco aliado en las costas francesas en la localidad de Portsmouth.

Lamentablemente para el presidente norteamericano, su visita se ha producido en el peor momento para que alguien pueda sacar beneficio de ella, tanto así que ni siquiera Boris Johnson, favorito para suceder a Theresa May ha querido aparecer junto a él en foto alguna y el contacto entre ambos solo se ha limitado a una breve comunicación telefónica.

El caso Huawei

Pero Trump no traía bajo el brazo solo un ramillete de halagos para sus aliados políticos, sino también un delicado asunto que ha causado cierto malestar en las relaciones entre Washington y Londres: la decisión de Theresa May de permitir que el gigante tecnológico Huawei participe en parte de las nuevas infraestructuras de la tecnología 5G en el Reino Unido.

Como es de conocimiento mundial, Estados Unidos ha vetado a la compañía en medio del enfrentamiento que sostiene con China. Algunas fuentes afirman que no se ha presentado a Trump las disculpas del caso, pero el presidente estadounidense no le ha dado mayor importancia al hecho, abrigando siempre la esperanza de que posteriormente se llegará a un acuerdo sobre este punto en particular y resaltando, a la vez, que los servicios de inteligencia de ambos países mantienen una relación estupenda, capaz de resolver cualquier diferencia.

La logística desplegada en Londres durante la visita de Trump ha evitado en todo momento que el mandatario tuviera contacto con las protestas desplegadas en las calles con motivo de su visita.