Ganadores que ganan
Ganadores que ganan

Ganar es un objetivo que parece todo tenemos dentro de nuestro ADN, aunque no todos lo consiguen con igual fortuna ¿Por qué? Razones pueden haber muchas, sin embargo, lo importante parece ser el enfocarnos en qué marca la diferencia para quienes sí lo consiguen. Ganar obedece a una tendencia, así como hay quienes dicen que “el dinero llama al dinero” podríamos decir que una persona exitosa debería seguir siéndolo si conserva su intuición y pasión en la misma medida, como primera idea al menos.

Expertos en el mundo de los negocios han tenido una idea genial a la hora de intentar descubrir cuál es el secreto de quienes siempre se mantienen a tope, aquellos que constantemente ganan y parece no conocen de derrotas, los han comparado con personas que recurrentemente fracasan. La idea puede parecer absurda al comienzo, pero si lo pensamos un poco, es posible que los extremos se toquen y hallemos un componente sicológico que sea común en ambos, algo que nos dé la clave para ver qué hace a uno y a otro ganar o perder.

Éxito, la habilidad cuenta pero no lo es todo

Haremos un listado sobre los puntos que se han descubierto entre ganadores y perdedores, puntos en común que parecen desequilibrar la balanza en uno u otro sentido según la profesora Rosabeth Moss Kanter en la Escuela de Negocios de Harvard.
Parece ser que hay 10 puntos esenciales que hacen de una persona un ganador, aspectos que los perdedores no tienen y encaran de manera completamente opuesta.

1

Tener buen ánimo

Para nadie debe ser una sorpresa el saber que las emociones son capaces de afectar el rendimiento de una persona al punto de contribuir en el éxito y fracaso, por lo que resulta esencial mantener el buen ánimo en todo momento. Aprender a ver el lado positivo del fracaso puede contribuir a que se consigan mejores resultados de los esperados. Los ganadores no se dejan abatir por los contratiempos, sino que los sortean a sabiendas de que siempre habrá “algo” que impida la consecución del objetivo perseguido.

Para los sicólogos, el estado de ánimo de un ganador es contagioso, por lo que conviene leer a los grandes líderes, pensadores y gente de éxito… lo malo, el fracaso y el pesimismo es igualmente contagioso.

2

Cuidado con las tentaciones

Las tentaciones estarán siempre presentes, donde quiera que estemos, por lo que no hay que pensar “es que es una ocasión especial” o “esta es la última vez que llegaré tarde”. Los ganadores no se quedan en casa viendo el partido, no llegan tarde por haber salido hasta tarde el día anterior, sino todo lo contrario. Existen estadísticas que muestran cómo los trabajadores de éxito son los que menos atrasos tienen, a la vez que casi un ausentismo laboral casi nulo.

Otro de los aspectos que trabajan los ganadores es la solidaridad. Está comprobado por la profesora Moss Kanter que quienes más ganan se centran comúnmente en compartir con personas con quienes saben pueden lograr cosas; mientras más tiempo se pase con personas, más aumenta el intercambio de información y la orientación del equipo de trabajo.

3

Aprendizaje contínuo

En cuanto al aprendizaje, la postura de ganadores y perdedores es absolutamente diferente. Mientras los perdedores están siempre a la defensiva intentando obviar cualquier tipo de responsabilidad y crítica, los ganadores se muestran muy interesados en recibir retroalimentación negativa porque saben en el fondo que pueden ganar, creen en ellos mismos. Los ganadores natos saben que existen muchas formas de llegar al éxito, por ello no se preocupan por cómo lo harán, simplemente lo hacen dominando los detalles.

4

Mantener el enfoque

Tal y como ocurre con los deportistas profesionales, el éxito en otros sectores se obtiene manteniendo el enfoque sobre lo que hay que hacer. Los perdedores siempre están castigándose sicológicamente y así mismos, los ganadores guardan las distancias respecto del fracaso y sortean rápidamente estos obstáculos.

5

Respeto mutuo

Para quienes saben lo que es trabajar en equipo el entender la importancia que tiene el respeto no es problema, así como tampoco lo es el saber escuchar al resto, después de todo, se gana o pierde en equipo. Los ganadores están capacitados para mantener constantemente las aspiraciones a tope, así como también para mantenerse generosos con el resto; los perdedores tienden a representar las causas de un fracaso en el resto, acusando mediocridad y acostumbrándose a cultivar la costumbre de apuntar con el dedo.

En nuestro próximo artículo "Acostumbrándonos a ganar: aprendiendo del éxito" entregaremos 5 puntos más que son importante considerar si queremos saber por qué los ganadores siguen ganando.

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