Causas del incendio en el Amazonas

Hace semanas que el fuego está arrasando una parte de la Amazonía brasileña. Tal es la extensión de los incendios que afecta a esta región tan importante para el planeta que algunos estados como Amazonas y Acre en Brasil se han declarado en emergencia ambiental.

En lo que va del presente año, según el INPE (Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales del Brasil), se han registrado 74.000 incendios. Lo que representa un aumento de incendios forestales en Brasil del 83% respecto al año pasado.

Es el número de incendios más elevado desde que empezaron a tomarse registros en 2013.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ordenó el viernes 23 a las Fuerzas Armadas que ayuden a combatir los incendios forestales que se registran en el país autorizando el despliegue de soldados en reservas naturales, tierras indígenas y áreas fronterizas de la región para acabar con el fuego.

Es la primera medida efectiva adoptada por el gobierno de Bolsonaro, quien acusó la semana pasada, sin aportar pruebas, a las ONG medioambientales como las responsables de los incendios.

Fuego extendido

Los últimos incendios en el Amazonas no solo han afectado a Brasil, sino que también han hecho estragos en las regiones amazónicas de Bolivia, Paraguay y Perú. El presidente Evo Morales se vio obligado a suspender su campaña de reelección y dijo estar dispuesto a aceptar la ayuda internacional para combatir los incendios en la región de Chiquitania de su país luego de haberse mostrado reacio a aceptar las asistencias de Estados Unidos y otros países latinoamericanos en un principio.

Posibles causas

¿Pero qué fue lo que originó esta serie de incendios que ha generado una ola de críticas a la política ambiental del presidente Bolsonaro?

El ministro de Medio Ambiente brasileño, Ricardo Salles, atribuyó los incendios al clima seco y al calor, en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, el investigador del INPE, Alberto Setzer, explicó a la agencia Reuters que:

No hay nada anormal en torno al clima o las precipitaciones en la región amazónica este año, que están solo un poco por debajo del promedio.

Setzer considera que, si bien la estación seca crea las condiciones favorables para una posible propagación de fuego, esta no crea el fuego de por sí.

Iniciar un incendio es el trabajo de los humanos, ya sea de forma deliberada o por accidente.

En ese sentido, Setzer hace referencia a los incendios iniciados por los agricultores y campesinos, que utilizan el fuego como instrumento para despejar un área que primero talan, para crear espacio para sus animales y plantas. Espacios que son utilizados para criar ganado y cultivar soya.

El Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM) señala:

No hay fuego natural en el Amazonas. Hay personas que practican la quema, que puede empeorar y encender incendios en la estación seca.

Por su parte, en Bolivia, la activista ambiental Jhanisse Daza declaró a la BBC que un decreto, aprobado por el gobierno en julio pasado, autorizó a los ganaderos a provocar incendios para expandir sus terrenos hacia territorios forestales.

Paulo Moutinho, investigador del Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonia (IPAM), considera que el alarmante aumento de los incendios en la Amazonía brasileña se debe en gran parte al proceso de deforestación y no tanto a la temporada seca que, según opinión suya, no ha provocado una sequía tan severa como en años anteriores.

Moutinho explicó a Reuters que la falta de prevención es lo que hace que los incendios iniciados a propósito para despejar un área se propaguen a otras zonas que no se deseaba quemar.

El presidente brasileño, en cambio, ha llegado a decir, sin mediar prueba alguna, que ONGs podrían estar detrás de los incendios con la finalidad de afectar su autoridad.