La crisis del coronavirus y el impuesto a los más ricos

El impuesto a las fortunas se perfila como una de las medidas para sobrevivir a la crisis del coronavirus.

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La crisis económica causada por la pandemia ha dado un nuevo impulso al debate sobre cómo las personas más ricas pueden ayudar a pagar el enorme costo fiscal de las medidas de emergencia tomadas por los gobiernos. En países como Italia, España, Argentina y Brasil, han surgido propuestas para recaudar fondos adicionales que permitan mitigar las profundas huellas económicas que dejará la crisis mundial. Mientras algunos hablan de crear una especie de impuesto solidario, el cual se aplicaría una sola vez, otros insisten en que se requieren cambios permanentes en el sistema de impuestos para aumentar la recaudación disminuyendo la desigualdad. Aunque circulan distintas ideas, la mayoría apunta a aumentar el gravamen de los recursos de las personas, más que los impuestos a las empresas o al consumo (IVA).

Estas son algunas ideas que han surgido en respuesta a la emergencia económica provocada por la pandemia, promovidas por economistas independientes, partidos políticos, centros de estudios y organismos internacionales.

1 Subir el impuesto a las grandes fortunas

El impuesto a las grandes fortunas, también conocido como el impuesto al patrimonio personal o a la riqueza, es una de las propuestas más controvertidas. Planteado como un impuesto “por única vez”, el oficialismo en Argentina propone aplicar un tributo de 2% a las personas que hayan declarado un patrimonio superior a los 3 millones de dólares, con escalas crecientes que llegan hasta el 3,5%.

Julia Estrada, doctora en desarrollo económico y directora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y del Grupo Banco Provincia, que promueva la iniciativa, sostiene que en la región ha crecido la idea de cobrar un impuesto a la fortuna de los más ricos por una sola vez.

Propuestas como esta provienen de los partidarios del expresidente de Bolivia, Evo Morales, de parlamentarios cercanos al expresidente Rafael Correa en Ecuador, congresistas del Frente Amplio en Perú y miembros del Partido Comunista en Chile. En España, la fuerza política Unidas Podemos, propone un impuesto a las grandes fortunas individuales, bajo el nombre de “tasa de reconstrucción” y en Suiza, miembros de partidos con escasa representación promueven un “impuesto de solidaridad de coronavirus” para gravar la fortuna de los más ricos. En Brasil y Reino Unido también se están planteando esa posibilidad, aunque aún no hay una propuesta oficial.

2 Subir el impuesto a la propiedad de las personas

En Alemania, miembros del Partido Social Demócrata (SPD) propusieron un impuesto extraordinario a la propiedad, por una sola vez, para recaudar fondos adicionales frente a la pandemia. Sin embargo, no todos los miembros del partido están de acuerdo con esa propuesta en las actuales circunstancias. Algunos líderes del SPD has manifestado que la idea puede ser discutida, pero una vez que cabe la crisis sanitaria.

Emilio Pineda, jefe de la División de Gestión Fiscal del banco Interamericano de Desarrollo (BID), cree que existe un enorme espacio para mejorar el impuesto a la propiedad en Latinoamérica. La región recauda cerca de medio punto del PIB en impuesto a la propiedad, mientras que los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) recaudan por encima del 1,5%, por lo que Pineda alega que existe espacio para triplicar el impuesto a la propiedad, agregando que es mejor concentrarse en este tipo de instrumentos, antes que gravar las fortunas en general.

El economista en mención, argumenta que la experiencia internacional ha mostrado que el impuesto a la fortuna, recauda mucho menos de los que se esperaba porque es muy difícil de cobrar y los resultados han sido heterogéneos. Junto al impuesto a la propiedad, Pineda es partidario de subir el impuesto a la renta de las personas, pero al mismo tiempo, aumentar la eficiencia del gasto público.

3 Subir el impuesto a la renta personal

El impuesto a la renta personal grava los ingresos de las personas, es decir, las utilidades generadas por su capital, habitualmente invertido en acciones, y otros ingresos que pueden provenir de los salarios o sueldos. En Guatemala, el país latinoamericano con la menor recaudación de impuestos de la región, los parlamentarios de oposición propusieron aumentar este gravamen. En Italia, parlamentarios oficialistas promueven la idea de crear un impuesto excepcional, llamado “Tasa COVID” de carácter progresivo durante 2020 y 2021, para aumentar el gravamen sobre los réditos o ganancias anuales de las personas.

Según Pineda:

"Los países de la región no están explotando de manera efectiva el impuesto a la renta de las personas".

Y explica que la baja recaudación se debe a tres razones:

  • Solo lo paga cerca del 10% de la población.
  • Tiene exenciones muy generosas que benefician a los segmentos de ingresos más altos.
  • En muchos lugares, los ingresos de capital no pagan impuestos (entendiendo los ingresos de capital como las ganancias que generan las acciones).